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Frías a 7 meses del crimen de Peñaflor

Todos contra todos” sería la consigna de los seis detenidos que irán a audiencia en Frías por el crimen de Ricardo Peñaflor, por quien la Fiscalía solicitará prorrogar sendas prisiones preventivas, resuelta en ingresar a la clausura y elevación a juicio oral.

24/03/2020.- Siete meses transcurrieron desde aquel 8 de agosto de 2019 en que el cuerpo carbonizado de Peñaflor fue encontrado en la caja de su camioneta, camino a Brea Chimpana, a 50 metros de la ruta 157, en el límite de Frías y Catamarca.

Los fiscales mantienen detenidos a Lindor Alfredo Rodríguez, 55 años, jubilado de la policía, domiciliado en calle España 106, Bº 24 de Septiembre de Frías. Claudia Viviana Pereyra, docente, y esposa del ex policía. Saúl Oscar Jerez, 72 años, de Chañar Laguna, El Alto, Catamarca y con residencia temporal en 40 Viviendas de Frías. Nicolás Miguel Vega, de Antártida Argentina y Castiglione, Bº Esperanza I, Frías.

Hermanos Pinto

El listado incluye a los hermanos Jesús Osmar Pinto, 47, detenido en el Bº Sumampa, de Frías, y Daniel Ramón Pinto, 38, quien cayó en Los Morteros, El Alto, Catamarca.

Para los fiscales Gustavo Zavalía y Gustavo Montenegro, Vega y Jerez idearon y financiaron el asesinato, ejecutado por el ex policía y la maestra.

El primero en “encender el ventilador” fue Jerez, al ser detenido: “Ya está todo hecho; me deshice del arma”, habría señalado en un audio.

Al ser apresado por policías catamarqueños, el anciano entregó a todos los detenidos.

Indicó que le dio $ 10.000 a Vega para que contratara a dos sicarios y que el matrimonio ejecutó a Peñaflor.

Al buscar motivos, los fiscales establecieron que los únicos interesados en matar a Peñaflor eran Jerez y la pareja.

Dos meses después fueron apresados los hermanos Pinto, a quien Jerez acusó de reducir y maniatar a Peñaflor.

Tras aportar nombres y roles, Jerez volvió a su casa con arresto domiciliario, un beneficio que rompió la armonía y lo divorció del resto de presos.

“Saúl, no dejes que me peguen”, pedía la víctima

Saúl Oscar Jerez declaró que el 6 de agosto “llegó ‘Peña’ a casa. Debían irse a Frías para firmar una operación con un escribano.

“Eran las 18:30. Detrás entraron los Pinto y le apuntaron con dos armas de fuego. Cada uno tenía una 38. Jesús quería pegarle con un hierro a ‘Peña’ y yo se lo quité”, ahondó Jerez.

“Saúl, no dejes que me peguen, decía ‘Peña’. Le ataron las manos y me dijeron que la cosa no era conmigo, que no me metiera”.

Relato

En su relato, Jerez tomó distancia del incidente que estalló en su propia casa.

“Llegaron luegos Rodríguez y su mujer. Le dieron un paquete a los Pinto y hablaron un rato”.

Salieron en la camioneta y en el camino Peñaflor gritaba. Los Pinto lo golpeaban para que se callara, porque no le habían tapado la boca”, agregó Jerez, hasta arribar al destino final.

Dinero, odio traición y venganza por affaire

Los fiscales tienen a seis detenidos y el teórico móvil es múltiple.

Jerez había trabajado con Peñaflor y acordado negocios que incumplió y una deuda de $ 20.000.

El policía habría descubierto una infidelidad de su esposa con Peñaflor.

Y a los Pintos habría movilizado la mera ambición material, al aceptar un pago de $ 20.000.

Ahora, todos parecen hacer marcha atrás y al menos 5 dejarían en “offside” a Jerez.

Para sus abogados, el anciano, aún débil y venido a menos, acordó con los aliados para darle el tiro de gracia a Peñaflor.

“Rodríguez sacó su arma y le dio un tiro en la cabeza”

”Ramón Pinto le dio tres tiros, pero Peña seguía con vida. Ahí, Rodríguez sacó su arma de la cintura y dijo: ‘así se pega’, y le dio un tiro en la cabeza y lo mató”, señaló Jerez.

“Luego, Rodríguez sacó unos bidones con gasoil y empezó a rociar la camioneta. Saca un encendedor rojo del bolsillo y le prendió fuego. Después, todos salimos por la vía y comenzamos a caminar hacia Brea Chimpana. En el camino, nos alcanzó un auto con la esposa de Rodríguez. Antes, Rodríguez me entregó el arma con la que mató a Peñaflor, un 32 largo: ‘Encargate y tirala por ahí en un hoyo’, me dijo”, ahondó Jerez.

Días después, el cuerpo fue hallado y Jerez confesó todo a la policía.

Primero, la policía de El Alto lo demoró. Según Jerez, “me metieron una bolsa en la cabeza y me decían: ‘¿Para qué te haces golpear, chango? Hablá”, destacó.

A cuentagotas, empezó a lanzar nombres, hasta entregar a todo el grupo.

Afirmó que el ex policía mató a Peñaflor porque lo engañaba con su esposa y clarificó que él no ideó nada.

Sin embargo, los acusados le “devuelven” gentilezas y amagan ampliar sus relatos, acusándolo de haber sido el estratega de tamaño homicidio.

“Ojito con hablar porque tus hijos van a pagar”

Jerez acusó a los Pinto de amenazarlo, ya que le advirtieron: “Ojito con hablar, porque tus hijos lo van a pagar”.

Ahondó, “ya de regreso a casa los Pintos decían: ‘Metele un tiro que se c…”

Amenazantes

Agregó que mientras caminaban, los Pinto le exigían: ‘No dejes huellas porque te voy a cortar los pies. Esa noche no pude dormir por los nervios y pensaba en lo que habían hecho”, atribuyéndole a los otros la tragedia.

Más adelante, reveló que el 7 de agosto el ex policía y su esposa se presentaron en su casa: “Me pidieron que no comentara que ellos anduvieron. Me iban a pagar buena plata”.

$ 20.000 habrían pagado para asesinar al ganadero

“Aquí te tengo lo que hemos hablado. Con eso ya estamos”, habría dicho Lindor Rodríguez y entregó un paquete a Jesús Osmar, al parecer con $ 20.000.

Para la Fiscalía, la reunión fue en casa de Jerez. Llegó Peñaflor y lo redujeron. Aún no es claro aún el rol individual de todos los sospechosos.

Igual, para la Fiscalía los hermanos Pinto y Rodríguez buscaron una loneta. Cubrieron a Peñaflor y lo ascendieron a su propia camioneta.

Con Rodríguez al volante, Jerez al lado y los Pintos en la caja junto a Peñaflor, el vehículo partió hacia la ruta 157.

Ramón Pintos le habría disparado dos veces y el final fue de Rodríguez, a la altura del lóbulo temporal derecho de Peñaflor.

Incendiaron la camioneta. En la caja yacía atado Peñaflor.

Luego habrían huido por las vías del ferrocarril.

Los dos Pinto habrían manifestado que sabían de Peñaflor hace 15 años, ya que solía comprarles lechones.

De los detenidos, subrayaron que no conocían a ninguno.

Ahora, el abogado de Jesús Osmar, Javier Leiva, intenta “despegar” al imputado.

Para Leiva, Pinto no debe demostrar su inocencia, sino la Fiscalía su culpabilidad.

Cree que los cargos son endebles y que la Fiscalía no aceitó bien la acusación en las conductas individuales de aquellos que asume homicidas

 

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